En efecto, no hay ninguna conexión entre Pete Townshend y Cuchillo Mundo. Sólo quería dejar clara una cosa, tras ver la actuación de The Who en Madrid, el jueves pasado: Pete Townshend es el mejor jodido guitarrista de rock del mundo. Tras una calamitosa serie de fallos técnicos, que aproximaron el concierto a un live de Spinal Tap, el sexagenario se echó encima al grupo, y acabó enseñándonos cómo se toca la guitarra en el rock. Jugaba con ventaja, porque, junto a Hendrix, la inventó él mismo... ¿Os acordáis de los míticos desarrollos del "Live at Leeds" con la formación completa, Entwistle y Moon incluidos? Pues mejor. Obviamente, no se trata de técnica, ni de años de estudio, ni de digitaciones mágicas, ni de tragarse todos los suplementos de tablatura del Guitar Player, como un guitarrista de Metallica cualquiera... Es otra cosa. Es pensamiento, pensar en música.
Ensayo semanal, por las fiestas: tempus fugit. Recordar los temas antiguos e ir trabajando en algo. Creo que, tras la explosión punk-funk, el trío empieza a pensárselo musicalmente, a trabajar con más cabeza y menos músculo, pero esto es algo que no cuajará hasta cerrar la formación...
Problemas iniciales de sonido. Además, mi Avecrem no sonó nada bien. Como siempre ocurre con estas cosas, di con la solución en el bus, de vuelta a casa: el volumen general del juego de voces estaba demasiado alto. En un equipo nuevo no sería un gran problema; en éste, sí.
Para apuntárselo. Una odisea para encontrar el sonido Rickenbacker 12 cuerdas que quería... Para apuntárselo. Y si el sonido de la guitarra no está fetén, comienzo a tocar mal, preocupado, sin confianza... Para apuntárselo.
Estructuramos el tercer tema. Situamos una parte con ritmos cruzados en el medio, armonizada con slaps de bajo en quinta... Añadió una tercera dimensión, profundidad.
...El auténtico centro será una parte muy sencilla, en re menor, que soportará las voces y arreglos más sinfónicos. Jugamos con los acordes, añadiendo una quinta aumentada: el cambio de color, con un juego armónico sencillo y efectivo, abrirá posibilidades a voces y teclas, pero también será un reposo en el estilo tensionado del grupo.
Hay cambios sin transición, abruptísimos, como el de los ritmos cruzados de este tema, que empiezan a sonarme a personalidad.
De esos días en los que uno piensa: es bueno estar aquí.
jueves, 24 de mayo de 2007
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